Fuego Extraño Desde El Altar [De Honra a deshonra]

Fuegoc

    “Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová. Entonces dijo Moisés a Aarón: Esto es lo que habló Jehová, diciendo: En los que a mí se acercan me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Y Aarón calló.” (Levítico 10:1-3).

Es tan contraproducente hoy en día ver como aquellos hombres que Dios llamó para su obra, para hacer de ellos instrumentos, esten introduciendo «Fuegos Extraños desde El Altar».

A través de «La Palabra» he podido extraer esta enseñanza que se que va a ministrar tu vida, de como algo que es de «Honra se convierta en Deshonra».

Hoy en día es tan común ver desde El Altar hombres como los hijos de Eli: »Ofni y Fines«:

“Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová. Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio de tres dientes, y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta manera hacían con todo israelita que venía a Silo. Asimismo, antes de quemar la grosura, venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba: Da carne que asar para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda. Y si el hombre le respondía: Quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él respondía: No, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza. Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová.” (1Samuel 2:12-17).

Hombres impíos que dirigen «El Altar», hombres con presencia humana, pero no de Dios, hombres que no respetan las autoridades terrenales, mucho menos las celestiales:

“No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores.” (Judas 1:8).

Hombres que quizás habrán salido de un hogar fundamentado en la doctrina del Reino de Dios, pero que de una manera u otra «El Sacerdote de la casa, Mayordomo» se ha desviado de aquella doctrina y han caído en falsas herejías, fuegos extraños en La Casa Del Dios Padre, haciendo de la Obra de Dios su obra, llevando al Dios de la «Misericordia al Dios de la Ira».

Asi pasó con los hijos de Aaron: «Nadab y Abiú» que decidieron entrar un «Fuego Extraño», osea tomar una decisión contraria a la orden Celestial y de una honra que se ve en “Levítico 8” pasan a deshonra en “Levítico 10”:

“Habló Jehová a Moisés, diciendo:Toma a Aarón y a sus hijos con él, y las vestiduras, el aceite de la unción, el becerro de la expiación, los dos carneros, y el canastillo de los panes sin levadura; y reúne toda la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión. Hizo, pues, Moisés como Jehová le mandó, y se reunió la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión. Y dijo Moisés a la congregación: Esto es lo que Jehová ha mandado hacer. Entonces Moisés hizo acercarse a Aarón y a sus hijos, y los lavó con agua. Y puso sobre él la túnica, y le ciñó con el cinto; le vistió después el manto, y puso sobre él el efod, y lo ciñó con el cinto del efod, y lo ajustó con él. Luego le puso encima el pectoral, y puso dentro del mismo los Urim y Tumim. Después puso la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra, en frente, puso la lámina de oro, la diadema santa, como Jehová había mandado a Moisés. Y tomó Moisés el aceite de la unción y ungió el tabernáculo y todas las cosas que estaban en él, y las santificó. Y roció de él sobre el altar siete veces, y ungió el altar y todos sus utensilios, y la fuente y su base, para santificarlos. Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo. Después Moisés hizo acercarse los hijos de Aarón, y les vistió las túnicas, les ciñó con cintos, y les ajustó las tiaras, como Jehová lo había mandado a Moisés. Luego hizo traer el becerro de la expiación, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del becerro de la expiación, y lo degolló; y Moisés tomó la sangre, y puso con su dedo sobre los cuernos del altar alrededor, y purificó el altar; y echó la demás sangre al pie del altar, y lo santificó para reconciliar sobre él. Después tomó toda la grosura que estaba sobre los intestinos, y la grosura del hígado, y los dos riñones, y la grosura de ellos, y lo hizo arder Moisés sobre el altar. Mas el becerro, su piel, su carne y su estiércol, lo quemó al fuego fuera del campamento, como Jehová lo había mandado a Moisés. Después hizo que trajeran el carnero del holocausto, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero; y lo degolló; y roció Moisés la sangre sobre el altar alrededor, y cortó el carnero en trozos; y Moisés hizo arder la cabeza, y los trozos, y la grosura. Lavó luego con agua los intestinos y las piernas, y quemó Moisés todo el carnero sobre el altar; holocausto de olor grato, ofrenda encendida para Jehová, como Jehová lo había mandado a Moisés. Después hizo que trajeran el otro carnero, el carnero de las consagraciones, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero. Y lo degolló; y tomó Moisés de la sangre, y la puso sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el dedo pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo pulgar de su pie derecho. Hizo acercarse luego los hijos de Aarón, y puso Moisés de la sangre sobre el lóbulo de sus orejas derechas, sobre los pulgares de sus manos derechas, y sobre los pulgares de sus pies derechos; y roció Moisés la sangre sobre el altar alrededor. Después tomó la grosura, la cola, toda la grosura que estaba sobre los intestinos, la grosura del hígado, los dos riñones y la grosura de ellos, y la espaldilla derecha. Y del canastillo de los panes sin levadura, que estaba delante de Jehová, tomó una torta sin levadura, y una torta de pan de aceite, y una hojaldre, y las puso con la grosura y con la espaldilla derecha. Y lo puso todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos, e hizo mecerlo como ofrenda mecida delante de Jehová. Después tomó aquellas cosas Moisés de las manos de ellos, y las hizo arder en el altar sobre el holocausto; eran las consagraciones en olor grato, ofrenda encendida a Jehová. Y tomó Moisés el pecho, y lo meció, ofrenda mecida delante de Jehová; del carnero de las consagraciones aquella fue la parte de Moisés, como Jehová lo había mandado a Moisés. Luego tomó Moisés del aceite de la unción, y de la sangre que estaba sobre el altar, y roció sobre Aarón, y sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de sus hijos con él; y santificó a Aarón y sus vestiduras, y a sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él. Y dijo Moisés a Aarón y a sus hijos: Hervid la carne a la puerta del tabernáculo de reunión; y comedla allí con el pan que está en el canastillo de las consagraciones, según yo he mandado, diciendo: Aarón y sus hijos la comerán. Y lo que sobre de la carne y del pan, lo quemaréis al fuego. De la puerta del tabernáculo de reunión no saldréis en siete días, hasta el día que se cumplan los días de vuestras consagraciones; porque por siete días seréis consagrados. De la manera que hoy se ha hecho, mandó hacer Jehová para expiaros. A la puerta, pues, del tabernáculo de reunión estaréis día y noche por siete días, y guardaréis la ordenanza delante de Jehová, para que no muráis; porque así me ha sido mandado. Y Aarón y sus hijos hicieron todas las cosas que mandó Jehová por medio de Moisés. Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó.Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová. Entonces dijo Moisés a Aarón: Esto es lo que habló Jehová, diciendo: En los que a mí se acercan me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Y Aarón calló.” (Levítico 8:1-36, 10:1-3).

Muriendo en deshonra, calcinados por el Dios fuego consumidor.

“porque nuestro Dios es fuego consumidor. !!Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” (Hebreos12:29,10:31)

Y no culparía a su padre Aarón, sino a esos mismos sacerdotes incompetentes que estuvieron y están en «El Altar» pues fueron y han sido elegidos por El Dios Padre, pero se han alejado del camino correcto y se han ido tras sus propios deseos, cayendo en la vergüenza y deshonra.

Así podemos ver por igual a los hijos de Elí, hombres impíos por demás, que ni siquiera tenían conocimiento, ni quién es Dios, ni mucho menos de lo que estaban haciendo, pero estos padecieron de lo que se da en muchos «Ministerios»:

»¡Si el Sacerdote “papi” esta en el Ministerio, mis hijos por igualǃ«

Pero se porque lo sé que los cristianos, ministros, no se hacen, «NACEN». Dice «La Palabra que estos eran hombres impíos, que tenían al menos la ofrenda, por ende al mismo Dios, hombres que vivían en el pecado, pero estaban al frente del «Ministerio, del Altar». Hombres que no son más que el vivo reflejo de lo que esta »Apostasía« que vivimos hoy en día y cuyo final sabemos cual es

«EL LAGO DE FUEGO Y AZUFRE»:

“Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.” (Apocalipsis 20:10).

Y ya vemos como los hijos y el sacerdote fueron quitados de esta tierra en un mismo día, cayendo en deshonra, porque hasta la Gloria de Dios se fue de ellos que en este caso era el Arca de Dios:

“Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová. Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir. Y vino un varón de Dios a Elí, y le dijo: Así ha dicho Jehová: ¿No me manifesté yo claramente a la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto en casa de Faraón? Y yo le escogí por mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que ofreciese sobre mi altar, y quemase incienso, y llevase efod delante de mí; y di a la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel. ¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel? Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco. He aquí, vienen días en que cortaré tu brazo y el brazo de la casa de tu padre, de modo que no haya anciano en tu casa. Verás tu casa humillada, mientras Dios colma de bienes a Israel; y en ningún tiempo habrá anciano en tu casa. El varón de los tuyos que yo no corte de mi altar, será para consumir tus ojos y llenar tu alma de dolor; y todos los nacidos en tu casa morirán en la edad viril. Y te será por señal esto que acontecerá a tus dos hijos, Ofni y Finees: ambos morirán en un día. Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todos los días. Y el que hubiere quedado en tu casa vendrá a postrarse delante de él por una moneda de plata y un bocado de pan, diciéndole: Te ruego que me agregues a alguno de los ministerios, para que pueda comer un bocado de pan. Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado. Por tanto, yo he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de la casa de Elí no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas. Y Samuel estuvo acostado hasta la mañana, y abrió las puertas de la casa de Jehová. Y Samuel temía descubrir la visión a Elí. Llamando, pues, Elí a Samuel, le dijo: Hijo mío, Samuel. Y él respondió: Heme aquí. Y Elí dijo: ¿Qué es la palabra que te habló? Te ruego que no me la encubras; así te haga Dios y aún te añada, si me encubrieres palabra de todo lo que habló contigo. Y Samuel se lo manifestó todo, sin encubrirle nada. Entonces él dijo: Jehová es; haga lo que bien le pareciere. Y envió el pueblo a Silo, y trajeron de allá el arca del pacto de Jehová de los ejércitos, que moraba entre los querubines; y los dos hijos de Elí, Ofni y Finees, estaban allí con el arca del pacto de Dios. Y el arca de Dios fue tomada, y muertos los dos hijos de Elí, Ofni y Finees. Y corriendo de la batalla un hombre de Benjamín, llegó el mismo día a Silo, rotos sus vestidos y tierra sobre su cabeza; y cuando llegó, he aquí que Elí estaba sentado en una silla vigilando junto al camino, porque su corazón estaba temblando por causa del arca de Dios. Llegado, pues, aquel hombre a la ciudad, y dadas las nuevas, toda la ciudad gritó. Cuando Elí oyó el estruendo de la gritería, dijo: ¿Qué estruendo de alboroto es este? Y aquel hombre vino aprisa y dio las nuevas a Elí. Era ya Elí de edad de noventa y ocho años, y sus ojos se habían oscurecido, de modo que no podía ver. Dijo, pues, aquel hombre a Elí: Yo vengo de la batalla, he escapado hoy del combate. Y Elí dijo: ¿Qué ha acontecido, hijo mío? Y el mensajero respondió diciendo: Israel huyó delante de los filisteos, y también fue hecha gran mortandad en el pueblo; y también tus dos hijos, Ofni y Finees, fueron muertos, y el arca de Dios ha sido tomada. Y aconteció que cuando él hizo mención del arca de Dios, Elí cayó hacia atrás de la silla al lado de la puerta, y se desnucó y murió; porque era hombre viejo y pesado. Y había juzgado a Israel cuarenta años. Y su nuera la mujer de Finees, que estaba encinta, cercana al alumbramiento, oyendo el rumor que el arca de Dios había sido tomada, y muertos su suegro y su marido, se inclinó y dio a luz; porque le sobrevinieron sus dolores de repente. Y al tiempo que moría, le decían las que estaban junto a ella: No tengas temor, porque has dado a luz un hijo. Mas ella no respondió, ni se dio por entendida. Y llamó al niño Icabod, diciendo: !!Traspasada es la gloria de Israel! por haber sido tomada el arca de Dios, y por la muerte de su suegro y de su marido. Dijo, pues: Traspasada es la gloria de Israel; porque ha sido tomada el arca de Dios.” (1Samuel 2:22-25, 27-36, 3:11-18, 4:4, 11-22).

Así le pasará a muchos ministros si no cambian su comportamiento desde «El Altar». Serán avergonzados, quitados, muertos y perderán todo en un solo día, porque esto no es con;

»IDEALES HUMANOS

NI TECNICISMO

NI MERCADEO

NI MANIPULACION«

«ES CON SU SANTO ESPÍRITU, EL ESPÍRITU DE DIOS».

“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. (Zacarías 4:6exct).

Otros van más alla, creen que los fuegos extraños le prueban a todo los altares y quieren ser imitadores de la obra de Dios aún andando bajo las obras infructuosas de las tinieblas y quizás lo puedan hacer y lograr por algún tiempo, como los hijos de otro sacerdote un tal Esceva que era jefe de los judíos, que indica que al igual que Elí era un pésimo sacerdote con los de su casa, porque mientra este estaba en la Sinagoga, sus hijos eran unos brujos y servidores del infierno y Satanás:

“Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos. Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Efeso, así judíos como griegos; y tuvieron temor todos ellos, y era magnificado el nombre del Señor Jesús.” (Hechos 19:13-17).

Los que estos no sabían que aunque su padre era un sacerdote, parecía que las cosas no eran muy bien dirigidas por este, «porque nuestro primer ministerio debe ser nuestra casa». Y no solo eso, esto decidieron usar las fuerzas malignas para su lucro personal y creyendo que El Reino De Los Cielos se trata de un nombre o un hombre, es la autoridad que es delegada a aquellos que le he dado dicha potestad, porque no solo es el nombre, es lo que representa dicho

»NOMBRE PORQUE NO HAY OTRO NOMBRE ENTRE LOS NOMBRES DADO A LOS HOMBRES«

No es solo decir Jesús, es saber quien es Jesús, que implica este Nombre, es decir Jesús a sabienda que se esta usando este Nombre con la potencia, potestad y autoridad a quienes el mismo Dios ha delegado, a aquellos que somos sus instrumentos y nos utiliza para su gloria y honra, “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.” (Mateo 10:8).

Estos ministros que no eran mas que brujos »aunque la palabra no lo especifica« pero así hay muchos brujos hoy en día desde «El Altar» que se estan disfrazando de ángeles de luz:

“Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.” (2Corintios 11:14).

No solo haciendo falsos milagros, sino condenando a muchos que han creido en la mentira:

“el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.” (2Tesalonicenses 2:4, 9-12).

Le resultará por un tiempo, pero como ya vimos el mismo Dios permite esto por aquellos que han creido a tantas »Falsas Doctrinas« porque Evangelio solo hay uno

«EL DEL REINO DE LOS CIELOS»:

“Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora.” (1Timoteo1:3-4).

Pero llegará el tiempo del cumplimiento de que este »FUEGO EXTRAÑO« será revocado desde «EL ALTAR» y estos serán avergonzados y deshonrado por jugar con las autoridades Celestiales, no solo serán avergonzados aquí en la la tierra de los vivientes sino en

«El DÍA DEL JUICIO»

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” (Mateo 7:21-23).

¿Dónde esta, dónde se ha ido el temor y el temblor reverente por Dios y Su Reino?

El hombre de Dios esta carente de este, imaginemonos el hombre del mundo que ha querido jugar a ser Dios: “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” (1Pedro 4:17).

Pero llegará el día que este »Fuego Extaño« será extinguido por el mismo Dios, porque nada permanece oculto, todo sale a la luz.

“Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz. Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas.” (Marcos 4:22, Efesios 5:13, Lucas 12:3).

Mi hermano, mi hermana, hombre del mundo es tiempo de abrir los ojos, de salir de esa dejadez, de ese letargo que haz caído, de saber que solo hay un evangelio el de Jesucristo y no hay otro ni que sea predicado por ángeles, ni por hombres, no se dejen mover, mantengasen en la verdad y el amor que solo la da aquel en el cual esta la plenitud.

Si tu mi hermano vez cosas extrañas en tu Congregación orale al Dios que todo lo ve y preguntale: ¿si estas en la verdadera doctrina, la única la de los Reino de los Cielos?

Y tu Pastor, si te haz ido tras la corriente del mundo vuelte a Dios, que un día estaremos frente aquel que tiene los ojos de fuego y le daremos explicaciones, vuélvete al Dios Vivo, predica a tiempo y a fuera de tiempo, para que sean añadidos aquellos que han de ser salvos, porque la obra no es tuya es de Dios.

Mi hermano, mi hermana, hombre del mundo esperando que al igual que a mi esta enseñanza alla hablado a tu Espíritu y alla avivado el fuego que hay en ti.

Te bendigo con toda Bendición de lo alto y que ¡nunca! te apartes De La Sombra Del Altísimo.

¡En El Nombre De Cristo Jesús Siempreǃ y ¡Amén!

 ™©®

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