¡El Señor Conoce Mi Corazón!

                                                              

“Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.” (Santiago 2:17).

 

Muchas veces he escuchado a muchos hermanos decir El Señor conoce mi corazón, eso está muy bien, porque El espera que tengamos corazones de carne y no de piedra: “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne,” (Ezequiel 36:26,11:19). Y que tengamos un corazón conforme al de El, “Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” (1Samuel 16:7).

Pero creo y mas que creer, se que esto se basa más alla de corazones sino también de obras, si así como lee hermano(a) «OBRAS» es cierto que Dios pesa los corazones, “Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.” (Proverbios 21:2).

Y que el limpio de manos y el puro de corazón entrará en su descanzo y verá a Dios (Salmo 24:4, Mateo 5:8).

¿Pero que tal un corazón que tiene «Fe pero no Obras»? Porque cuando “La Palabra” dice al que más se le de, más se le demandará (Lucas 12:48). ¿A qué “El Padre” de las luces se refiere? Porque El no se refiere a obras personales, laborales y|o profesionales, aunque eso esta muy bien, Dios quiere para sus hijos cosas buenas y nos manda a esforzarnos.

“Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” (Tito 3:8, Josué 1:9).

Pero El mismo dejó ciertas instrucciones y una de ellas fue buscar el Reino de Dios y las demás cosas serán añadidas (Mateo 6:33). Y creo, no creo, estoy más que seguro que cuando Dios habla así es encargarse sobre cualquier cosa primero de su(s) “OBRA(S)” aquí en la tierra y luego las demás cosas serán añadidas.

Aveces me molesta tanto el escuchar a algunos hermanos decir:

»¡EL SEÑOR CONOCE MI CORAZÓNǃ«

Solo justificando o justificandose que no estñan haciendo nada por «La Obra de Dios» y más alla se atreven a decir que Dios le dijo, que puso en su corazón, o no será que su “Yo” le está dominando, es tanta la emoción.

»ALGO QUE ESTÁ MATANDO LA IGLESIA DE CRISTO«

Que todo lo que le piden a Dios, El le dice que »¡SÍǃ« y se lo concede, no creo eso, porque si El sabe lo que conviene y lo que no conviene y no todas las cosas convienen, como va ser que hay algunos que el Señor a todo le dice que »¡SÍ!« y sin obras, pero estos personajes-hermanos están contigo en la Iglesia, en tu casa, hasta duermen a tu lado, “No creáis en amigo, ni confiéis en príncipe; de la que duerme a tu lado cuídate, no abras tu boca.” (Miqueas 7:5).

Y tu ves y Dios te muestra que estos hermanos apenas orán, apenas tienen intimidad con El Padre, apenas leen la Palabra, apenas ayunán, entre otras obras del Reino, como pueden decir que Dios conoce mi corazón y que Dios me dijo y que Dios puso en mi corazón, si no hay obras en ellos, no hay acción, toman desiciones si ni siquiera consultarle a Dios,

»¡bueno perdón, si le consultan,

pero no esperan la respuestaǃ«

Sino que de una toman acción:

“!!Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al

que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.” (Santiago 4:13-17).

Porque cuando vamos al libro del Apocalipsis, especificamente “Caps 2-3”:

Mensaje a las Iglesias a ninguna de ellas Dios le dice conozco tu corazón sino a todas les dice:

«¡CONOZCO TUS OBRASǃ«:

(1) Efeso: “Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos;”                                                                                                                                   

(2) Esmirna: “Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás.”

(3) Pergamo: “Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aún en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.”                                                                                     

(4) Tiatira: “Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras.”                                                                                             

(5) Sardis: “Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.”

(6) Filadelfia: “Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.”                                                                                                                                      

(7) Laodicea: “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente!”

(Apocalipsis 2:2, 9, 13, 19, 3:1, 8, 15).

“Porque la fe sin obra es muerta y sin fe es imposible agradar a Dios”  (Santiago 2:17, Hebreos 11:6).

Yo soy el primero que me pregunto si lo que estoy haciendo está bien y si Dios aprueba mi mover. Porque no agradamos a hombres sino a Dios:

“no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios;” (Efesios 6:6).

Mis hermanos es tiempo de hacer «OBRAS» no para nosotros mismos, sino por y para aquel que nos creó (Génesis 1:26). Para servirle y adorarle y aún el Cristo obró en obras con «Fe, siendo el Hijo de Dios Varón Perfecto». Pero tampoco queramos ser más que el Maestro, podremos ser iguales, pero nunca mayores, “El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.” (Mateo 10:24).

«¡IGLESIA DESPIERTA TU QUE DUERMESǃ»

“Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo. Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.” (Efesios 5:14, Lucas 21:34-36).

Que es tiempo de predicar a tiempo y a fuera de tiempo: “que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.” (2Timoteo 4:2).

Para que sean añadidos aquellos que han de ser salvos:

“Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.” (1Timoteo 1:15).

«Porque al que mas se le de mas se le demandará»

Seamos hacedores de la Palabra no tan solo oidores (Santiago 1:22).

Esa son las verdaderas obras hacer lo que dice La Palabra misma, porque por sus frutos los conoceréis (Mateo 7:20). Y Dios no puede ser burlado, hay algunos que dicen: «¡tu no sabes!» ¡Claro que se! Te estoy observando, que ni hablas de la Palabra de Dios y mas que yo, aquel al que un día le veremos cara a cara y le daremos explicaciones y si recibiste de “Gracia” por “Gracia” debes de darlo. Ese es el equipamiento del hombre de Dios; predicar a tiempo y a fuera de tiempo, nuestro tiempo es de Dios y ya no vivo yo sino Cristo en mi:

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” (Gálatas 2:20).

Iglesia despierta tu que duermes y haz las obras en el hoy, porque quizas mañana será muy tarde, porque el día ni la hora nadie la sabe, porque el Reino de Dios vendrá sin advertencia y nuestra obra tiene gran Galardón que es Cristo Jesús.

Te Bendigo mi hermano, mi hermana, hombre del mundo.

Mis hermanos es tiempo de hacer Las Obras de Aquel que nos llamó y nos amó.

Te Bendigo con toda Bendición de Lo Alto y que ¡nunca! Te dejes de cobijar debajo De La  Sombra del Altísimo.

¡En El Nombre De Jesús Siempre! y ¡Amén!

 

™©®

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